El Monasterio de la Santa Trinidad y San
Sergio, es un destacado centro espiritual declarado en 1993 Se
encuentra en la ciudad de Sérguiev Posad, a 70 kilómetros al norte
de Moscú, y es uno de los monumentos más antiguos y emblemáticos
de la región.
El convento data del año 1337, fundado por San Sergio, nació en una familia noble en 1314 y desde la adolescencia manifestó un gran interés hacia la vida monacal. A la edad de 23 años, junto con su hermano mayor, se alejó a un bosque en las afueras de Radonezh donde los dos construyeron una casa y una ermita de madera, en honor a la Santísima Trinidad.
Pronto el hermano de San Sergio abandonó el lugar, sin poder soportar las condiciones duras de una vida en pleno bosque, mientras que San Sergio siguió el camino de abstinencia, dedicándose a las oraciones y la lectura de Santas Escrituras, imitando el ejemplo de los afamados eremitas cristianos. Dos años después se hizo fraile y pronto otros monjes, atraídos por el deseo de llevar una vida similar vinieron al lugar donde vivía. Así fue apareciendo el monasterio.
La Rusia de aquel entonces estaba dividida en varios principados, cuyos gobernadores desataban guerras intestinas unos contra otros, lo que facilitó la invasión tártaro-mongola.
En 1380 el Gran Duque de Moscú Dimitri vino a pedirle a San Sergio su bendición para un importante combate contra los tártaro-mongoles, conocido como la batalla de Kulikovo. El santo animó al príncipe y rezó por la victoria contra el enemigo invasor pagano.
En el combate participaron también dos monjes del convento de San Sergio, que eran famosos paladines antes de su ordenación. Durante el combate uno de ellos mató al caudillo militar tártaro. La victoria en la batalla marcó un momento crucial para que Rusia iniciara el proceso de la reconquista y se liberara del yugo tártaro.
San Sergio murió en 1392 a la edad de 78 años. Tres décadas después sus reliquias fueron depositadas en la iglesia de la Santísima Trinidad, construida en el lugar de la ermita de madera edificada por San Sergio y su hermano, fue primer edificio de piedra erigido en el territorio del monasterio.
El monasterio sirvió de fortaleza contra las invasiones extranjeras y funcionó como espacio de resistencia contra el asedio polaco a principios del siglo XVII con lo cual tiene muros que miden unos 12 metros de altura.
Al acceder al templo se pueden ver trabajos del reconocido artista ruso Andrei Rubliov y de los pintores de su escuela, además de una sacristía en la que hay una colección de artículos eclesiásticos como joyas incrustadas, vestiduras, tapices y cálices de oro, entre otros.
La Catedral de la Asunción con sus cinco cúpulas, considerada como la catedral principal de este monasterio., construida gracias a donaciones de Iván “El Terrible” como penitencia por haber matado su hijo. Allí descansan los restos del zar ruso Borís Godunov.
Las paredes, bóvedas y pilastras del templo están decoradas con la pintura basada en la Historia Sagrada. La mayor parte de los frescos vierte sobre los acontecimientos de la Asunción. Las columnas están decoradas con imágenes de los monjes santos del monasterio
El campanario. Sus cinco niveles con
una cúpula particular en forma de copa con coronas imperiales y la
cruz miden 88.04 m. El peso de la campana más grande consta 72
toneladas.
El convento data del año 1337, fundado por San Sergio, nació en una familia noble en 1314 y desde la adolescencia manifestó un gran interés hacia la vida monacal. A la edad de 23 años, junto con su hermano mayor, se alejó a un bosque en las afueras de Radonezh donde los dos construyeron una casa y una ermita de madera, en honor a la Santísima Trinidad.
Pronto el hermano de San Sergio abandonó el lugar, sin poder soportar las condiciones duras de una vida en pleno bosque, mientras que San Sergio siguió el camino de abstinencia, dedicándose a las oraciones y la lectura de Santas Escrituras, imitando el ejemplo de los afamados eremitas cristianos. Dos años después se hizo fraile y pronto otros monjes, atraídos por el deseo de llevar una vida similar vinieron al lugar donde vivía. Así fue apareciendo el monasterio.
La Rusia de aquel entonces estaba dividida en varios principados, cuyos gobernadores desataban guerras intestinas unos contra otros, lo que facilitó la invasión tártaro-mongola.
En 1380 el Gran Duque de Moscú Dimitri vino a pedirle a San Sergio su bendición para un importante combate contra los tártaro-mongoles, conocido como la batalla de Kulikovo. El santo animó al príncipe y rezó por la victoria contra el enemigo invasor pagano.
En el combate participaron también dos monjes del convento de San Sergio, que eran famosos paladines antes de su ordenación. Durante el combate uno de ellos mató al caudillo militar tártaro. La victoria en la batalla marcó un momento crucial para que Rusia iniciara el proceso de la reconquista y se liberara del yugo tártaro.
San Sergio murió en 1392 a la edad de 78 años. Tres décadas después sus reliquias fueron depositadas en la iglesia de la Santísima Trinidad, construida en el lugar de la ermita de madera edificada por San Sergio y su hermano, fue primer edificio de piedra erigido en el territorio del monasterio.
El monasterio sirvió de fortaleza contra las invasiones extranjeras y funcionó como espacio de resistencia contra el asedio polaco a principios del siglo XVII con lo cual tiene muros que miden unos 12 metros de altura.
Al acceder al templo se pueden ver trabajos del reconocido artista ruso Andrei Rubliov y de los pintores de su escuela, además de una sacristía en la que hay una colección de artículos eclesiásticos como joyas incrustadas, vestiduras, tapices y cálices de oro, entre otros.
La Catedral de la Asunción con sus cinco cúpulas, considerada como la catedral principal de este monasterio., construida gracias a donaciones de Iván “El Terrible” como penitencia por haber matado su hijo. Allí descansan los restos del zar ruso Borís Godunov.
Las paredes, bóvedas y pilastras del templo están decoradas con la pintura basada en la Historia Sagrada. La mayor parte de los frescos vierte sobre los acontecimientos de la Asunción. Las columnas están decoradas con imágenes de los monjes santos del monasterio
La Catedral de la Trinidad,
de piedra blanca, construida de 1422 a 1425. Andrei Rubliov y los
pintores de su escuela pincelaron las pinturas del iconostasio y las
pinturas murales cuyos pequeños fragmentos se han conservado hasta
hoy. La Catedral de la Santísima Trinidad con cúpulas doradas que
representa un claro ejemplo de la arquitectura temprana moscovita.
Es magnífica la arquitectura de la iglesia
del Espíritu Santo, con su cúpula en forma de torreta de dos
pisos: un campanario, en el primero y una atalaya, en el segundo.
La colección de campanas según el tono y la
característica del sonido se consideraba insuperable. Ahora el
número de las campanas antiguas no supera 23 al tiempo que antes de
la revolución se componía de 42.
Capilla sobre el manantial,
que construyeron a finales del siglo XVII a causa de haber brotado
aquí una fuente en 1644 es genuino modelo de barroco ruso. El agua
poseía cualidades curativas. El primero que se curó totalmente de
ceguera fue un monje llamado Pafnucio. Hasta ahora numerosos
peregrinos se precipitan a este manantial milagroso esperando un
alivio.
Un pintoresco baldaquino sobre la cruz a donde viene el agua del
manantial se construye en 1872 con las donaciones privadas.
El conjunto arquitectónico y artístico del
monasterio tiene valor excepcional. Es una obra maestra, y un modelo
de la arquitectura temprana moscovita.
Sorprende cada uno de ellos por su belleza y su arquitectura tan difefente al resto de Europa. El interior también guarda una hermosa belleza , que hay también que apreciar.
ResponderEliminarBesos
Excelentes fotografías, todas, e historia!
ResponderEliminarAbrazos Mari Pi.
El campanario me ha dejado impresionado. Realmente todo el complejo. El tono azul de la fachada me gusta mucho y el interior muy rico, como sucede con este tipo de monumentos.
ResponderEliminarBesote guapa
Hello Dear Mari!
ResponderEliminarAnother great relationship. I am delighted with the architecture of the Russian church. They are beautiful. I dream about going to Moscow, but in my country only one travel agency organizes trips. If you want to travel to Russia relatively close, then these trips are very, very expensive.
Mari, thank you for this and all other posts. I could see thanks to you, a very intersecting country, Russia. I was in this country and in Moscow a few years ago but because of the virus I lost all the pictures from my computer.
Happy Sunday.
Lucja
Te agradezco, Mari, que en esta mañana de domingo en Santiago de Chile, por tu intermedio haya podido despertar a 70 Km. al norte de Moscú.Como siempre, gran reseña y excelentes imágenes.
ResponderEliminarHola Mary! Te cuento que hace 2 meses estuve por allí. Tu informe es excelente!
ResponderEliminarTe cuento que quienes viajen a Rusia y quieran comprar las famosas matrioscas este es el lugar correcto, ya que en esa ciudad se fabrican y los precios son buenísimos siendo, además, la excursión muy interesante.
Besos
Unas fotos impresionantes de unos lugares bellísimos.Besicos
ResponderEliminarBoa noite, Mari!
ResponderEliminarMagnífica esta sua postagem, minha amiga. Gostei de ver essas imagens, com as luzes do seu texto sobre “El Monasterio de la Santa Trinidad y San Sergio”. Parabéns!
Votos de uma ótima semana, Mari.
Beijo.
Pedro
Que maravillosas imágenes, eres muy buena fotógrafa. No conocía a San Sergio y que historia de devoción y fe, fue su vida.Gracias por la historia, a medida que veo tus fotos y leo tus textos me asombra la devoción de los rusos.
ResponderEliminarmariarosa
Es increíble... Gracias por permitir estar allí, a través de tu publicación. Como siempre, esmerado tu trabajo.
ResponderEliminarUn abrazo grande.
Manantiales y penitencias que hoy nos permiten disfrutar de estas maravillas. Tengo pendiente volver a Rusia, pero con eso de que hace falta visado y al ser un país tan grande, me da pereza. No obstante, tus fotos me invitan.
ResponderEliminarMe encantó el monasterio que dentro de su sencillez tiene pinturas y anexos de muy buen gusto.La historia es apasionante para esos años tan duros y lejanos sufriría lo suyo al realizarlo. En cuanto a las dos catedrales son maravillosas en obras de arte, arquitectura y conservación. Un esplendor por donde las mires. Me gustaría escuchar esas campanas. Todo es muy significativo. Gracias por compartir. Abrazo
ResponderEliminarMaravilloso todo lo que nos muestras en tus bellas fotografías y muy interesante lo que nos enseñas en tus magníficas crónicas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Que postagem fantástica, Mari, adoro Mosteiros e igrejas, e essas que você postou são de uma beleza ímpar. Por dentro chegam a tocar o coração da gente, quanta arte, quanta criação, acho que foi movida à fé...
ResponderEliminarBeijo, querida amiga. Obrigada pela excelente partilha.
Que estupenda reseña nos traes Pilar. Las fotos me encantan con su particular arquitectura. Que bien se ven esas niñas.
ResponderEliminarTe deseo un buen fin de semana.
Un abrazo.