QUERÉTARO
(México)
El
Museo Casa de la Zacatecana obtuvo su nombre de una tétrica
leyenda: la Zacatecana, dueña de la casa, mandó a matar a su marido
para luego matar también al asesino que había contratado. Ambos
fueron enterrados sigilosamente en las caballerizas quedando los
crímenes ocultos. Poco tiempo después, la Zacatecana amaneció
asesinada. Nadie supo jamás quién fue el autor de la venganza.
La casona es
ahora un museo que revive la leyenda en cada uno de sus salones,
exhibiendo además el arte y la tradición queretana.
El Palacio de Gobierno, conocido usualmente como Casa de la Corregidora, fue construido en el siglo XVIII, se utilizó como Casa Real y Cárcel y actualmente es considerado uno de los más importantes símbolos de la Independencia. La historia relata que la Corregidora de Querétaro, Doña Josefa Ortiz de Domínguez, como un último recurso pudo dar aviso al capitán Ignacio Allende, cuando se enteró que la conspiración había sido descubierta. Se dice que Doña Josefa se comunicó con el sota-alcalde de la cárcel,. golpeando la pared de su cuarto que colindaba con sus habitaciones. Don Ignacio Pérez salió de la cárcel y acudió a su llamado, pero en virtud de encontrarse cerrada la puerta del gran zaguán, fue a través de la cerradura que pudo recibir el angustioso mensaje verbal que le dio la Corregidora. Finalmente fue Don Ignacio Pérez quién puso sobre aviso a los Insurgentes y el Grito de Dolores fue proclamado por Don Miguel Hidalgo y Costilla, el 16 de septiembre de 1810.
| Barbaría al estilo antiguo |