RABAT (Marruecos)
El sultán Mohamed Ben Yusef, más conocido con el nombre de rey Mohamed V después de la independencia, fue un monarca muy apreciado por el pueblo marroquí, entre otras cosas debido a haberse negado a aplicar las leyes antisemitas de la Francia del Régimen de Vichy, protegiendo así unos 400.000 judíos marroquís. Es considerado como el "Padre de la nación marroquí moderna" y fue una de las figuras claves en las negociaciones de la independencia de Marruecos.
Los sarcófagos del sultán y sus dos hijos (el primero al centro y los otros dos en las esquinas), tallados en bloques de ónix blanco pakistaní, se encuentran en un nivel más bajo, innacesible para el visitante, que sólo puede contemplarlos a través de una amplia abertura-mirador en la planta de entrada.
Los muros del interior están grabados con caligrafías coránicas y recubiertos del zellige tradicional (ornamento a base de trozos de azulejos de colores, parecido al trencadís catalán).
La cúpula está hecha en talla de madera de cedro del Atlas y de caoba pinta, y cubierta con una capa de oro.
Frente al mausoleo se encuentra la torre Hassan , minarete de una mezquita que quedó incompleta y cuya construcción comenzó en el año 1195 con el objeto de ser el minarete más grande del mundo. En el año de 1199, el sultán Yacoub al-Mansour falleció y la construcción de todo este lugar se detuvo, quedando sólo la torre y algunos muros del templo que se han ido cayendo con el tiempo. Esta torre tiene 44 metros de altura, con lo que se puede ver desde varios lugares de Rabat, pero con su diseño original debería de haber alcanzado alrededor de los 86 metros. El resto de la mezquita también quedó incompleto, por lo que sólo se pueden ver alrededor de doscientas columnas que sí alcanzaron a ser construidas y que forman un interesante paisaje con la torre al fondo.