San Petersburgo (Rusia)
Su colección, formada por más de tres millones de piezas, abarca desde antigüedades romanas y griegas, a cuadros y esculturas de la Europea Occidental, arte oriental, piezas arqueológicas, arte ruso, joyas o armas. Su pinacoteca está considerada una de las más completas del mundo.
El Edificio del Estado Mayor:
es un edificio situado en la Plaza del Palacio, frente al Palacio de
Invierno.
La historia del Museo del Hermitage está muy relacionada con la del Palacio de Invierno. Cuando la emperatriz Catalina la Grande llegó al poder mediante un golpe de Estado en Rusia, una de las primeras cosas que hizo fue establecer su residencia en el recién construido Palacio de Invierno.
En el año 1764, Catalina compró una colección de 225 cuadros de pintura holandesa y flamenca en Berlín a Johann Ernest Gotzkowski. Fue entonces cuando comenzó a decorar el palacio con todo tipo de obras de arte que iba adquiriendo provenientes de Europa Occidental. Sólo el comedor estaba adornado con 92 cuadros. Los diplomáticos rusos en Europa estaban encargados de comprar todo tipo de objetos, cuadros, joyas, libros, documentos, para llevar al Palacio de Invierno.
Durante la segunda mitad de este siglo,
Catalina se dedicó, además a la construcción del complejo
arquitectónico que forma el actual Hermitage, a aumentar su
colección de manera importante. Adquirió todas las colecciones en
venta que pudo encontrar.
El zar Alejandro I de Rusia, cuando
entró con sus tropas en el año 1815 en París, hizo una de las
mayores compras para la colección del Hermitage: la colección
privada de la Emperatriz Josefina, que contenía pinturas y
esculturas. A su muerte, Alejandro compró a sus herederos 38 cuadros
más, algunos de Rubens y Rembrandt, y cuatro esculturas de Antonio
Canova, así sucesivamente durante este siglo se efectuaron compras
de varias colecciones importantes.
El emperador Nicolás I de Rusia
decidió en el año 1852 convertir al Hermitage en un Museo Imperial,
al ver que en Europa empezaba a afianzarse el sistema de museos
estatales. Mandó construir una entrada para el público y ordenó la
decoración del museo para que pudiera ser abierto al público,
incluyendo la construcción de nuevas estancias para poder depositar
los objetos y cuadros, decoración e interiores que se han mantenido
intactos hasta la actualidad.
Escalera principal del Palacio de
Invierno.
¡¡¡Que maravilla!!!
ResponderEliminarEs increíble que la mano del hombre llegue a crear tanta hermosura arquitectónica y me imagino lo que deben ser las obras de arte en su interior, ya que, lo que nos muestras es tan bello, como será lo que no se ve.
Rosa
Un museo que lo precede su fama y su elegancia y no es para menos. Un edificio que simplemente de por si es una obra arquitectónica esplendida
ResponderEliminarBesote
Impresionante. Una preciosidad de reportaje el que nos muestras.
ResponderEliminarBesos.
Catalina II, aunque tirana en muchos aspectos, fue patrocinadora de las artes y las ciencias, como correspondía a su tiempo. Y San Petersburgo, aunque fundada por Pedro el Grande, fue desarrollada y engrandecida sobre todo por Catalina. El Hermitage, que no he tenido el gusto de ver, veo por sus fotos que es la maravilla de la que que uno ha leído, aunque en realidad toda la ciudad sea un gran museo. Una galería, la que nos enseña, que demuestra muy bien lo dicho.
ResponderEliminarSaludos.
¡Impresionante todo ello! Estancias y obras.
ResponderEliminarSurge en mí, en esta fría y soleada mañana, mientras te leo y observo, el pensamiento de comparar tanta "grandeza" con la realidad del mundo cotidiano de tanta gente...
Abrazos MariPi.
Qué riqueza, qué bonito todo. Me imagino a mí misma bailando en esos salones o bajando por esas escaleras... con lo sencillita que soy yo no sé cómo me las arreglaría, no creo que pudiera o incluso no creo que lo admitiera. Pero qué bonito todo.
ResponderEliminarCuanto lujo y cuanta belleza por donde se mira. Desde el Hermitage tan bien diseñado, hasta las obras que se ofrecen el el dejan sin palabras.
ResponderEliminarUna gran enrada estimada Mari, cariños.
mariarosa
Que maravillas nos enseñas hoy, veo que viajas mucho, tienes mucha suerte de poder hacerlo y nosotros de poder "viajar" a través de tus fotografías.Besicos
ResponderEliminarTodo lujno y belleza, en esta buena serie. Estos palacios antiguios son una maravilla.
ResponderEliminarBesos
No me canso de ver este reportaje Saludos
ResponderEliminarUno de los musesos más ricos del mundo. En contra de lo que nos pudiera parecer, la revolución rusa no destruyó todo el patrimonio de los zares, ni de la nobleza. Palacios y obras artísticas se reúnen en un único edificio para deleite del espectador.
ResponderEliminarUn beso
¡Que maravilla! Es un lujo visitarte, porque como ya he he dicho varías veces, es como viajar de tu mano. ¡Conoces muchos países!
ResponderEliminarHe compartido en mi facebook esta entrada para hacer partícipe a mis seguidores.
Gracias.
Gracias por compartir, son magníficas y no conozco estos sitios..... Así he tenido la oportunidad de pasear virtualmente.
ResponderEliminarAmiga, esto son ya palabras mayores, porque estamos en uno de los mejores museos del mundo. Le dedicamos un día entero, desde la apertura hasta el cierre y apenas pudimos rascar un poco su superficie. Es sencillamente sublime.
ResponderEliminarImmagini preziose e solari, in questo magnifico articolo
ResponderEliminarCiao giramondo, un saluto,silvia
Si el Louvre me pareció imposible de abarcar en una sola visita, me puedo imaginar lo que es intentar ver todas las maravillas que encierra el Hermitage.
ResponderEliminarImpresionantes fotos y me ha gustado mucho saber más de la historia de este gran Museo.
Besos, viajera.
Un museo en el que mínimo necesitaría 10 días completos para estudiar sus colecciones.
ResponderEliminarBesos y de nuevo, gracias por compartir tus experiencias con nosotros.
Grandioso como todos, el estilo es el mismo y la decoración fastuosa y recargada, tus fotos estupendas, qué visión comprar tantos cuadros y qué placer poder verlos. Besos
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