De Bangkok a Ayutthaya
fuimos en autobús, apenas hay 70 km y nos llevó casi una mañana, a
la vuelta nos encontrábamos bastante cerca de la estación de tren y
nos dijimos de volver en tren. Nos fuimos por la noche a informarnos
y nos dijeron que había uno a tal hora con aire climatizado y de alta velocidad.
Al día siguiente nos
fuimos a la estación un tiempo antes y al comprar los billetes nos
dijeron que este tren llevaba retraso de horas y que mejor coger el
primero que viniese.
La estación como pueden
ya comprobar estaba bastante llena, llegó el tren y uno se sube sin
billete de asiento por los dos lados del tren con lo cual él que sea
mas rápido se sienta.
No había ningún asiento
libre, el tren era bastante antiguo, por supuesto si aire climatizado
pero todas las ventanas abiertas.
Mi esposo que no se queda
tranquilo se fue a darse un paseo y en otro vagón se encontró con
un asiento libre se sentó y enseguida me vino a buscarme, pero lo
que no sabíamos que el asiento libre era justo al lado de un monje
budista.
Yo me fui a sentarme y
todo el vagón empezó a gritar me di cuenta que uno no se podía
sentarse allí, ya que una mujer no se sienta al lado de un monje
budista.
Al final un hombre cambio
el asiento al lado del monje y me cedió el suyo.
El trayecto fue todavía
más largo que con el autobús, pero disfrutamos de otra experiencia.
Nos dimos cuenta de como viven la gente al llegar a Bangkok y de las
esperas en la estacione de tren.














Qué fotos Mari-Pi-R; por si solas hablan.
ResponderEliminarUn abrazo.
Tienen mucha vida de la realidad, un abrazo
EliminarTe quedarías , de piedra, cuando todo el mundo comenzara a gritar.....tu pensarías....que delito he cometido?. Son anécdotas que ocurren ante el desconocimiento de las costumbre de otro país.
ResponderEliminarBesos.
http://ventanadefoto.blogspot.com.es/
Lo bueno es que no se les entendía y encima mi marido forzándome a que no perdiese el asiento.
EliminarUn abrazo
Viajas y compartes, nos haces viajar con tus anécdotas y vivirlas.
ResponderEliminarGracias.
Fue todo una experiencia, aunque hay que decir que también fue agotador el viaje.
EliminarUn abrazo
Interesante la anécdota del monje budista, te quedarías muy sorprendida con el griterío y posiblemente sin enterarte de lo que pasaba.
ResponderEliminarBuenas fotos, en general, y muy bonitos los primeros planos.
Un abrazo, amiga !!!
Hay momentos que sin entender lo que se oye se comprende, las madres con los niños eran encantadoras.
EliminarUn abrazo
preciosas imágenes y las fotos tienen gran una nitidez y son reales como la vida misma.Un abrazo
ResponderEliminarGracias Lurdes, así es la vida corriente allí, un abrazo
EliminarPreciosas estas fotos con gran realismo.Besos
ResponderEliminarGracias la verdad que bien representan la realidad, un abrazo
EliminarViajar en tren en estos países asiáticos es toda una experiencia. Curiosa la anécdota del monje budista. Preciosas fotos.
ResponderEliminarSaludos
Pues si tu has pasado por allí bien lo sabes, un abrazo
EliminarUna anécdota muy curiosa, Mari haces unas fotos estupendas, un lujo viajar en tu espacio, un abrazo.J.R.
ResponderEliminarGracias José Ramón y sigue viajando conmigo, un abrazo
EliminarMuy buenas fotos, toda una experiencia, algo que hay que vivir para comprender y conocer mejor nuestro planeta tan diverso y misterioso a la vez.
ResponderEliminarGracias por compartirlas.
Un Abrazo.
Lo cierto que cuando se viaje así se conoce el país y como viven la gente, gracias por pasar, un abrazo
EliminarHay vida dentro de los trenes...es tan distinto aquí: todos con sus móviles, conectados a un mp3, girando la mirada...
ResponderEliminarMe ha encantado ver a la señora que vendía lechugas (creo....)
Imagino el sobresalto cuando intentabas sentarte al lado del monje.
Un beso amiga!
Los trenes y los personajes son distintos como bien dices, pero aun con los inconvenientes es una realidad.
EliminarNo estoy en lo cierto que fuesen lechugas, siempre hay muchos vendedores quizás es el tipo de envoltorio que da esta sensación.
Un abrazo
Según nos lo contabas pensé que iba a ser peor, que sería el tren comolos que aparecen enla televisión en la India. No tenía aire acondicionado, ni los asientos eran cómodos, pero podría haber sido peor, ¿no? Lo de que 70 km os llevase toda una mañana da idea de lo "rápidos" que van estos trenes.
ResponderEliminarUn beso
Los puedes bien considerar trenes españoles de antes que tu nacieses, jovencita.
EliminarEl ambiente no era malo, tan solo fue el trayecto largo.
Un abrazo
Esas cosas son las que se recuerdan toda la vida y pasado el tiempo con una sonrisa. Un abrazo.
ResponderEliminarPor supuesto que si, es lo que da ambiente a un viaje, un abrazo
EliminarQue interesante viaje y cómo me gustaría visitar este País, con una cultura tan diferente!!! Las fotos son preciosas...Un abrazo querida Mari-Pi-R
ResponderEliminarGracias Dorisalon, pues algún día quizás tengas la oportunidad ya que es un país que se visita con toda tranquilidad.
EliminarUn abrazo
que hermosas fotos! me encantaron especialmente de los niños! Un saludo desde Chile!
ResponderEliminarGracias por tu comentario, me alegro que te gusten, un saludo
EliminarEn esos paises es muy fácil cometer esa clase de errores.Esta es la vida cotidiana, muy distinta a la nuestra. Esos trenes me recuerdan a cuando viajabamos de pequeños:))
ResponderEliminarUn beso.
Aún en nuestro país uno hace errores, así es la vida cotidiana de la gente, me gustó esta experiencia ya que me hizo realizar la verdad, yo también recuerdo los trenes de madera de otros tiempos.
EliminarBesos